Ayuda para profesores
Preparar tu cuenta, llenar tu aula y dar clase sin sorpresas.
Primeros pasos
En la página principal elige Quiero enseñar árabe. Escribe tu nombre real —es el que verán tus estudiantes y el directorio—, tu correo y una contraseña, y confirma tu dirección desde el correo que te enviamos.
Las cuentas de profesor las revisa una persona antes de abrir el aula. Es una comprobación breve que mantiene la confianza en el directorio; te escribimos en cuanto esté hecha.
Todo salvo abrir una sala en directo. Lo mejor que puedes hacer con ese tiempo es tu perfil: un perfil completo es lo que de verdad leen los estudiantes antes de escribirte.
Tienes un único código de sala permanente, de 6 caracteres. El enlace no cambia nunca, así que puedes dárselo una vez a una estudiante y reutilizarlo en todas las clases, o ponerlo en tus propias invitaciones de calendario.
Nadie entra sin ti: todos esperan fuera hasta que los admites, uno a uno.
Tus estudiantes
En la página de Estudiantes crea un código de invitación: 8 caracteres, válido una sola vez. Envíaselo; ella lo escribe en Más → Mis profesores y quedáis vinculados.
Desde ese momento puedes escribirle, programar clases con ella y llevar su saldo de clases.
Publica tu perfil público desde Ajustes → Perfil público. Para poder publicarlo necesitas:
- tu nombre real y una foto tuya,
- una descripción de al menos 100 caracteres: escribe qué enseñas y a quién enseñas mejor,
- los idiomas en los que enseñas y tu especialidad (Corán, tajwid, árabe estándar, dialecto, niños, negocios…),
- el correo confirmado y la cuenta de profesor aprobada.
El directorio está abierto en el plan gratuito. Las estudiantes que te encuentren allí llegan como una consulta en Mensajes: no quedan vinculadas a ti hasta que respondes y acordáis trabajar juntas.
Gratuito: 3 estudiantes, 1 curso, 10 clases al mes, 5 cuadernos.
Pro: 10 estudiantes, 10 cursos, 100 clases al mes, 20 cuadernos y un límite diario mucho mayor de traducción y tashkil.
Compartir y anotar PDF, guardar páginas corregidas y el perfil público están incluidos en los dos.
Programar clases
Abre Horario y elige estudiante y hora. Las dos recibís un correo al momento y un recordatorio 15 minutos antes de empezar.
Cada una ve la hora en su propia zona horaria, así que no tienes que calcular nada para una estudiante de otro país.
Las estudiantes pueden proponer horas que les vengan bien; las propuestas te esperan en Horario con un aviso y tú aceptas la que encaje. No se reserva nada hasta que aceptas.
Con más de 24 horas de antelación, cualquiera de las dos puede cancelar y el motivo es opcional.
Con menos de 24 horas tú puedes cancelar igualmente, pero el motivo es obligatorio y la cancelación queda marcada como tardía. Una estudiante ya no puede cancelar: se le indica que te escriba, de modo que un cambio de última hora siempre sea una conversación y no una ausencia silenciosa.
Puedes abrir tu sala en cualquier momento y dar clase; no hace falta programar nada. Ten en cuenta que una clase no programada no toca el saldo de nadie: solo cuentan las clases reservadas con antelación.
Dar la clase
Las estudiantes que llegan aparecen en tu lista de espera; admite a cada una. Si a alguna se le corta la conexión, vuelve a entrar directamente sin pedírtelo otra vez.
Puedes tener hasta 4 pestañas abiertas a la vez —por ejemplo el cuaderno de la clase, un libro que estáis leyendo y la foto de los deberes de una estudiante— e ir cambiando entre ellas. Todas siguen la pestaña en la que estás.
Añade una pestaña, sube el PDF y se abre para toda la clase. Tú eliges la página que está mirando todo el mundo; si el archivo tiene índice, puedes saltar directamente a un capítulo.
El zoom es personal. Cada estudiante amplía la página en su pantalla todo lo que necesita —en el móvil eso importa muchísimo— sin mover la vista de las demás. La página la sigues controlando tú.
- Lápiz: escribe y dibuja a mano alzada, igual que en papel.
- T (texto): pulsa en un hueco y escribe una nota limpia. Va bien para una corrección que tiene que quedar legible, una regla o una traducción al margen. Puedes cambiar el tamaño antes de escribir.
- Goma: borra lo que ya no necesitas.
Todo lo que escribes aparece en la pantalla de tus estudiantes mientras lo escribes.
Activa Permitir fotos cuando quieras ver el ejercicio de alguien. La foto llega como una pestaña nueva, ya derecha y lista para corregir: escribes encima como en cualquier otra página.
Vuelve a desactivarlo después. Está apagado por defecto a propósito: nadie puede meter imágenes en tu clase si tú no las has pedido.
Usa Guardar en material en la página que acabas de corregir. La página se guarda tal como la has dejado —su trabajo con tus correcciones encima— y una copia va a tu biblioteca y a la de cada estudiante que esté en la sala en ese momento.
Ella la encuentra en Material de clase y la conserva cuando la clase termina. Guarda en el momento en que la página está terminada: cuando la clase acaba, las anotaciones desaparecen.
Pulsa Terminar sesión cuando hayáis acabado. Los cuadernos se guardan, queda registrada la asistencia y, si la clase estaba reservada, se marca como completada y se descuenta una clase del saldo de cada estudiante que asistió.
Cobrar
Tus estudiantes te pagan a ti, como tú ya prefieras: transferencia, Wise, PayPal, efectivo. QalamChat nunca toca el dinero y no cobra ninguna comisión.
En Ajustes escribes cómo quieres cobrar y tu tarifa; las estudiantes lo ven junto a tu nombre. Esos campos son texto que mostramos, nada más.
De cada estudiante llevas una cuenta sencilla: sumas las clases que ha pagado, y asistir a una clase reservada resta una. El saldo es siempre la suma de ese historial, así que no puede descuadrarse.
Una estudiante puede avisarte de que ha pagado. El aviso espera en tu página de Pagos hasta que lo confirmas o lo rechazas: solo tu confirmación cambia el saldo, nunca su aviso por sí solo.
Cuenta y problemas
Pídele que recargue la página: vuelve a la clase sin que tengas que admitirla otra vez. Si llevaba mucho tiempo con la página abierta, puede que su sesión haya caducado y al recargar le pedirá iniciar sesión.
Eso suele significar que el sitio se actualizó mientras dabas clase. Vuelve a abrir la sala y admite a tus estudiantes; tus cuadernos están a salvo. Si ocurre en mitad de una clase, merece la pena escribirnos con la hora exacta.
Los botones EN · ES · AR de arriba cambian la interfaz y tus correos. Cada estudiante ve el sitio en su propio idioma, elijas el que elijas.
Escríbenos desde la página de contacto. Dinos el día, la hora y qué estabas haciendo: con una clase en directo eso suele bastarnos para encontrarlo.
¿Sigues atascado?
Escríbenos y cuéntanos qué estabas haciendo: respondemos a todos los mensajes.
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